Córdoba en diciembre tiene mucho encanto… ¡y mucha demanda! Os recomendamos reservar vuestro alojamiento con tiempo.
Moderno, acogedor y justo frente al sitio de la celebración. Una opción perfecta para olvidarse del coche.
Un clásico cordobés con mucho encanto y una ubicación estupenda para disfrutar del centro a pie.
En plena Plaza de las Tendillas y en un edificio espectacular. Céntrico, elegante y con muchísimo encanto.
Para quienes quieran darse un capricho. Un precioso palacio del siglo XVI convertido en uno de los hoteles más especiales de Córdoba.
Cómodo, moderno y muy bien comunicado. Una opción estupenda para quienes prefieran alojarse fuera del casco histórico.
Una alternativa sencilla y práctica en pleno centro, perfecta para quienes buscan algo más económico.
Historia y esencia cordobesa entre patios llenos de encanto, a un paso del centro y la Judería.
Cómodo y muy bien situado, perfecto para moverse andando y disfrutar de Córdoba durante todo el fin de semana.
Una opción sencilla con una ubicación difícil de superar: en plena Judería y justo frente a la Mezquita-Catedral.
Frente a la Mezquita-Catedral y en pleno corazón de la Judería. Para despertarse en uno de los rincones más bonitos de Córdoba.
En plena Judería y a los pies de la Mezquita-Catedral. Una ubicación privilegiada para descubrir Córdoba caminando.
Patios, casas señoriales y rincones llenos de historia. Una de las opciones con más encanto de nuestra selección.
Córdoba también se disfruta a través de su gastronomía. Estos son algunos de nuestros lugares favoritos para descubrirla y disfrutarla como buenos cordobeses.
Todo un clásico cordobés, famoso por sus enormes tortillas de patatas. Hay que hacer un poquito de cola, pero merece la pena: pedid vuestro trozo y disfrutadlo sentados junto al muro de la Mezquita-Catedral, como manda la tradición.
Uno de esos sitios de toda la vida y muy típico para hacer una parada a mediodía. Una cerveza fresquita antes de comer y a seguir disfrutando de Córdoba.
Un clásico de la Judería donde disfrutar de algunos de los platos más típicos de Córdoba. Su zona de barra es perfecta para tapear.
Una taberna tradicional, muy conocida por su cocina cordobesa y sus productos de la tierra. Una apuesta segura para disfrutar del tapeo más clásico.
Una de las tabernas con más tradición de Córdoba. Cocina de siempre, ambiente castizo y una ubicación privilegiada en la Plaza de San Miguel.
Una taberna llena de historia y esencia cordobesa. Un lugar perfecto para disfrutar de nuestra cocina tradicional en un ambiente muy especial.
Sencilla, auténtica y muy nuestra. Solemos tapear muchísimo aquí y, si es con un fino para Curro, mejor todavía. Uno de esos sitios con sabor a la Córdoba más pura.
Aquí no somos nada imparciales, ellos serán los encargados del catering de nuestra boda. Si queréis conocer un poco más su cocina, queda más que recomendada.
Además de su zona de barra, cuenta con restaurante y es otra de nuestras recomendaciones. Cocina cordobesa en un entorno con muchísimo encanto.
En pleno corazón de la Judería, un clásico para disfrutar de la cocina cordobesa en un entorno con muchísimo encanto. Perfecto para probar nuestros platos más tradicionales después de perderse por sus callejuelas.
Todo un clásico de Córdoba. Cocina tradicional en una casa llena de patios, barriles e historia que conserva toda la esencia de la ciudad.
Uno de nuestros favoritos. Su cocina es espectacular, con platos cuidados y perfectos para compartir.
Una propuesta diferente y con muchísimo ambiente. Buena comida y, después, música y flamenco en directo para disfrutar de una auténtica sobremesa cordobesa.
No podíamos hacer una lista de nuestros sitios favoritos sin incluir sus famosos perritos calientes. Aquí fue nuestra primera cita: Curro decidió que la mejor manera de conquistarme era llevarme a comer un perrito… y, visto lo visto, la estrategia funcionó. Le tenemos un cariño muy especial y, si os sobra un huequito durante el fin de semana, ya sabéis dónde hacer una parada.
Córdoba tiene mucho que descubrir: historia, patios, callejuelas y rincones con muchísimo encanto. Si aprovecháis el fin de semana para conocerla, estos son algunos de nuestros esenciales.

El gran símbolo de Córdoba y una visita imprescindible. Más de mil años de historia reunidos en uno de los monumentos más impresionantes del mundo.

Uno de los paseos más bonitos de Córdoba, especialmente al atardecer. Cruzadlo, mirad hacia atrás y entenderéis por qué estamos tan orgullosos de nuestra ciudad.

Callejuelas estrechas, casas blancas, flores y algunos de los rincones más bonitos de la ciudad. Nuestro consejo: guardad Google Maps un rato y simplemente perdeos por ella.

Escondida entre las callejuelas de la Judería, es una de las pocas sinagogas medievales que se conservan en España. Pequeña, llena de historia y perfecta para incluir en vuestro paseo por esta parte de la ciudad.

Fortaleza, jardines e historia en pleno casco antiguo. Sus jardines son uno de esos lugares por los que merece la pena pasear sin prisas.

Una de las señas de identidad de Córdoba y Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Como muchos de los patios tradicionales son privados y en diciembre no están abiertos al público, os recomendamos visitar el Palacio de Viana: doce patios, un jardín y cinco siglos de historia reunidos en un mismo lugar para disfrutar de esta esencia tan cordobesa en cualquier época del año.

Fundadas por Felipe II en el siglo XVI, son uno de los lugares más emblemáticos de Córdoba y cuna del caballo Pura Raza Española. Si tenéis ocasión, merece especialmente la pena disfrutar de alguno de sus espectáculos ecuestres.

A pocos kilómetros del centro se encuentran los restos de la antigua ciudad palatina construida por Abderramán III. Una visita imprescindible si tenéis algo más de tiempo y queréis descubrir el pasado califal de Córdoba.